La Etapa 2 del Camino de Santiago Francés por Navarra, la iniciamos en el mítico Roncesvalles, descendiendo a través de un idílico paisaje de bosques y culminando el Alto de Erro y finalizando en Larrasoaña. Te ayudaremos a conocer los Orígenes del: El Camino de las Estrellas, El Camino de las Ocas, Juego de la Oca, Maria Magdalena, Merovingios, Templarios, Leyendas, y Bestiario.
Actualiza los datos de tu Albergue, es un servicio Gratuito.
Envianos la dirección de los videos de tu Albergue, para incluirlos.

Camino de Santiago Francés: Etapa 2

Mapa de la Etapa 2 del Caminos de Francés

ETAPA 2: Roncesvalles- Larrasoaña

Casilla del Juego de la Oca: Casilla 2 y Casilla 34
Etapa 2 : 27 Km.
a Santiago: 722 Km.
Perfil: Perfil: Tiene un perfil de descendente, desde los 950 m de altura de Roncesvalles a los 495 m. de Larrasoaña, presentado una subida a la salida de Espinal y el Alto de Erro, presentado un ascenso de 200 m en aproximadamente 5 Km.
Albergues en la Etapa 2 del Camino de Santiago Francés
Población Albergue Plazas Precios Teléfonos Encargado Tipo
NAVARRA          
Roncesvalles Albergue 120;5 € 948760302 Javier  
Roncesvalles Albergue Juvenil 76;9 €      
Burguete (Auritz)          
Espinal (Aurizberri)          
Bizkarreta (Gerendiain) Albergue        
Lintzoain          
Erro          
Zubiri Albergue 45; Vol. 948304114 Loli  
Zubiri Albergue 24; 10 € 609736420    
Larrasoaña Albergue 53; 5 € 948304242 Juan  

Descripción de la Etapa 2 del Camino de Santiago Francés

Después de la etapa anterior, la de hoy, se nos antoja un camino fácil.
Una etapa, que en su mayor parte se desarrolla a través de bosques de: abedules, pinos, hayas y robles, que parecen mecernos. Los cánticos de los pájaros, nos empiezan a recordar que vamos por El Camino de la Estrellas.
Pronto llegaremos a Burguete, lo cruzamos y seguimos por una pista que nos llevara a Espinal (Auritzberri), fundado por Teobaldo en 1269, seguimos hasta llegar al alto de Mezkiriz y descendemos para llegar a Bizkarreta, pueblo ganadero con bellas fachadas, podemos y aconsejamos reponer fuerzas, a la salida tomamos el camino del centro que nos llevara a Lintzoain.
En breve, iniciamos una fuerte subida, rodeada por una maravillosa vegetación, hasta alcanzar el Alto de Erro. Curiosamente, en este lugar también se sitúa la Leyenda de Roldan,  una gran piedra y otras dos más pequeñas, señalan el paso de Roldán, de su mujer y de su hijo.
Iniciamos el descenso, hasta llegar al valle donde se halla Zubiri, (tiene un puente gótico, en cuyos estribos se halla enterrada Santa Quiteria), sin entrar en el pueblo, seguimos por el margen izquierdo del río Arga. Tras pasar por varios caseríos llegamos a Larrasoaña, donde hacemos fin de etapa.


Que puedes debes visitar en la Etapa 2 del Camino de Santiago

Larrasoaña, , tiene la iglesia de San Nicolás, del Siglo XII, antiguamente disponía de dos hospitales para peregrinos, uno de ellos se ha reacondicionado como Albergue.

Que puedes debes visitar en la Etapa 2 del Camino de Santiago

Roncesvalles:Colegiata de Nuestra Señora de Roncesvalles del Siglo XII y la Capilla de Santiago o de los Peregrinos.
Larrasoaña, , tiene la iglesia de San Nicolás, del Siglo XII, antiguamente disponía de dos hospitales para peregrinos, uno de ellos se ha reacondicionado como Albergue.

Ver imágenes en Panoramio

fecha atras Para volver a la página de elcaminoasantiago,com, pincha la fecha del Buscador
El Camino en tu Móvil
Toda la Información, Mapas y Servicios al alcance de tu Mano

Las opiniones del Codex Calixtinus

En esta tierra, a saber, cerca de Port de Cize, en el pueblo llamado Ostabat y en los de Saint-Jean y Saint-Michel-Pied-de-Port se hallan unos malvados portazgueros, los cuales totalmente se condenan; pues saliendo al camino a los peregrinos con dos o tres dardos cobran por la fuerza injustos tributos. Y si algún viajero se niega a darles los dineros que les han pedido, le pagan con los dardos y le quitan el censo, insultándole y registrándole hasta las calzas. Son feroces y la tierra en que moran es feroz, silvestre y bárbara: la ferocidad de sus caras y los gruñidos de su bárbara lengua aterrorizan el corazón de quienes los ven. Aunque legalmente solamente deben cobrar tributo a los mercaderes, lo reciben injustamente de los peregrinos y de todos los viajeros. Cuando deben cobrar normalmente de cualquier cosa cuatro monedas o seis, cobran ocho o doce, es decir, el doble. Por lo cual mandamos y rogamos que estos portazgueros con el rey de Aragón y los demás potentados que reciben de ellos los dineros del tributo, y todos los que lo consienten, a saber: Raimundo de Solis y Viviano de Agramonte y el Vizconde de San Miguel con toda su descendencia, junto con los antedichos barqueros y Arnaldo de Guinia con todos sus descendientes futuros y con los demás señores de los citados ríos, que injustamente reciben de aquellos mismos barqueros los dineros de la navegación, con los sacerdotes también que a sabiendas les dan confesión o comunión, o les celebran oficios divinos, o los admiten en la iglesia, sean excomulgados no sólo en las sedes episcopales de sus respectivas tierras, sino también, oyéndolo los peregrinos, en la basílica de Santiago, hasta que por larga y pública penitencia se arrepientan y moderen sus tributos. Y cualquier prelado que, por caridad o por lucro, quiera perdonarlos de esto, sea herido por la espada del anatema. Y sépase que dichos portazgueros en modo alguno deben percibir tributo de los peregrinos, y los repetidos barqueros sólo deben cobrar un óbolo por la travesía de dos hombres, si son ricos, y por su caballo un solo dinero, pero de los pobres nada. Y deben tener también barcas grandes en que holgadamente puedan entrar las caballerías y los hombres. En el país vasco hay en el camino de Santiago un monte muy alto que se llama Port de Cize, o porque allí se halla la puerta de España, o porque por dicho monte se transportan las cosas necesarias de una tierra a otra; y su subida tiene ocho millas y su bajada igualmente ocho. Su altura es tanta que parece tocar al cielo. Al que lo escala le parece que puede alcanzar el cielo con la mano. Desde su cumbre pueden verse el mar británico y el occidental, y las tierras de tres países, a saber: de Castilla, de Aragón y de Francia. En la cima del mismo monte hay un lugar llamado la Cruz de Carlomagno, porque en él con hachas, con piquetas, con azadas y demás herramientas abrió una senda Carlomagno al dirigirse a España con sus ejércitos en otro tiempo y, por último, arrodillado de cara a Galicia elevó sus preces a Dios y Santiago. Por lo cual, doblando allí sus rodillas los peregrinos suelen rezar mirando hacia Santiago y todos ellos clavan sendas cruces, que allí pueden encontrar-se a millares. Por esto se considera aquel lugar el primero de la oración a Santiago. En este mismo monte, antes de que creciese plenamente por tierra españolas la cristiandad, los impíos navarros y vascos solían no solo robar a los peregrinos que se dirigían a Santiago, sino también cabalgarlos como asnos, y matarlos. Junto a este monte, hacia el norte, hay un valle que se llama Valcarlos, en el que acampó el mismo Carlomagno con sus ejércitos cuando los guerreros fueron muertos en Roncesvalles, y por el que pasan también muchos peregrinos que van a Santiago y no quieren escalar el monte. Luego, pues, en el descenso del monte se encuentra el hospital y la iglesia en donde está el peñasco que el poderoso héroe Roldán partió con su espada de arriba a bajo de tres golpes. Después se halla Roncesvalles, lugar en que en otro tiempo se libro la gran batalla en la cual el rey Marsilio, Roldán y Oliveros y otros ciento cuarenta mil guerreros cristianos y sarracenos fueron muertos.

Diario de Peregrinación de Geoffroy Leroi

  • Roncesvallles. He quedado hecho añicos por el acogimiento que a los peregrinos de todas las naciones se nos hace en esta hospedería de Roncesvalles.
  • Había oído contar de ella, pero la realidad supera la imaginación. Aparte de la ermita que rige el "Santero" de la campana, en el Monasterio te reciben con alegría inusitada. Para estos monjes el peregrino es Cristo. Lo dice, y te tratan como a tal. En un poema sobre Roncesvalles, titulado "Preciosa", ya se lee:
  • La puerta se abre a todos, enfermos y sanos;
  • no sólo a católicos, sino aún a paganos;
  • a judíos, herejes, ociosos, y vanos;
  • y más brevemente, a buenos profanos.
  • Me ha maravillado, la verdad. A las puertas del Monasterio se halla apostado un monje, que ofrece pan y vino a los que pasan y no desean entrar, que son bien pocos, cuando se encuentra con tanta facilidad. Fijáos bien. ¿A quién digo yo "fijáos", si escribo para mí mismo? Al traspasar la puerta, mandaron quitarme las botas gruesas, e inmediatamente me lavaron los pies con sal. Luego un monje, haciendo de rasurador, me arregló la barba, que tenía descuidada desde el día en que salí de París, y me quitó los "abuelos" que me crecían abundosos en el cuello. Me cogieron los botos y se los llevaron al zapatero. He sido testigo de las atenciones que se gastan con los enfermos.
  • Peregrinos hay que llevan hospedados hasta un mes. No los sueltan si no están bien repuestos. Y con ellos puede permanecer, sin que les cueste un cuarto, sus familiares o algún vecino que los acompañara. La comida que nos dan en el refectorio es muy buena. Las mujeres no se han reunido a cenar con nosotros. Ellas viven en otro edificio aparte. Durante la comida, nos leen un libro piadoso sobre Santiago Apóstol. No sólo los lechos de los enfermos son buenos, sino además los de los demás, cubiertos con sábanas, con jergón, mantas y repostero. Puedo permanecer durante tres días sin que me cueste un ochavo.
  • Me dieron para comer: un pedazo de pan de seiscientas onzas, media pinta de vino y, como es cuaresma, nos han colocado sobre el plato "abadejo, sardinas, huevos y queso, con caldo y legumbres". Nos han tratado a cuerpo de rey. Y eso que la cuaresma ha evitado pitanza de caldo y carne. Si uno no alcanza la satisfacción de la llenumbre, puede repetir. Está permitido. ¡Claro que hay picaresca! Como la de quienes llenan su calabaza de vinillo riojano, pendiente del bordón de romero, en previsión de futuras jornadas. La hospitalidad de este monasterio contrasta con la pobreza de los circundante. Es un paraíso en medio de los lugares más fieramente apartados.

Puente de Zubiri
Puente de Zubiri

Reproducción

Permitida la reproducción, sin fines comerciales o lucrativos, citando la fuente de procedencia: elcaminoasantiago.com


Permitida la reproducción, sin fines comerciales o lucrativos, citando la fuente de procedencia: elcaminoasantiago.com